Al igual que mis compañeros Laura y Mario, en un primer momento pensar en una educación sin profesores, choca. Te hace pensar ¿para que estoy estudiando esta carrera entonces? Pero coincido con ellos. Por un lado creo que el trabajo de investigación que lleva a cabo es totalmente positivo. Es decir, el lleva la tecnología a lugares, donde no llega, donde quizá jamás han utilizado un ordenador, niños que no reciben una educación o no la misma que en un país más desarrollado y la deja ahí. Y creo que consigue demostrar lo que realmente quiere y es que los niños realmente no necesitan que nadie les diga tenéis que aprender esto, si no que ellos se sienten motivados de manera autónoma cuando algo les llama la atención y aprenden solos sin necesidad de ayuda, pudiendo además trasmitir esos conocimientos al resto, por tanto, se cumpliría eso de "una educación sin profesores."
Sin embargo, al mismo tiempo y igual que mis compañeros, yo, personalmente, no concibo una educación sin profesores. Creo que el niño puede adquirir ciertos conocimientos el solo, por que todos de alguna manera lo hemos hecho (con ordenadores o simplemente con cosas que en un aula no se dan pero a ti te llaman la atención). Pero creo que el papel del maestro es mucho más amplio que otorgarte unos meros conocimientos sobre lo que el currículo obliga. Sí, claro que su labor es esa, pero además tiene otras funciones, como por ejemplo ayudar al niño a formarse como persona, a guiarle en su camino, para que sepa convivir en sociedad y todo esto sin olvidarnos que la educación es recíproca.
Por tanto, creo que esta muy bien que se potencie que los niños aprendan por su cuenta ciertas cosas, pero creo que también es muy importante la figura del profesor para que les guíe adecuadamente por esa autonomía, y en el camino de la enseñanza. Quizá la situación ideal de educación, seria mezclar las dos formas de verla la que nos muestra Sugata Mitra, y la que el profesor puede otorgarle al niño.
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